miércoles, 9 de mayo de 2007

EL D.N.I.


Hoy vamos a ver un poco de la historia de nuestro D.N.I., que por cierto, es muy corta. Y de paso, vamos a desmitificar algunas de las leyendas urbanas en torno a él. Por ejemplo, siempre hemos oído que cuando tenías un carnet con número muy bajo, era de un muerto. Falso totalmente, porque como la historia de nuestro carnet es tan reciente, no hay tantos números. Además, ese número es personal e intransferible. De hecho lo que se hace, es que cada equipo tiene asignados unos números, y por eso en las mismas zonas los números son similares. ¿Y qué pasará cuando lleguemos al número 99.999.999?. Pues que se añadirá una cifra más (no sé si nuestro planeta durará hasta que lleguemos a mil millones de españoles; pero si llegamos, ya inventarán algo). Explicar por ejemplo, que el número 1 se le guardó Franco para él, y el dos y el tres, para su mujer y su hija respectivamente. Los números del 10 al 99, se reservaron para la familia real; así el Rey tiene el 10 (como Ronaldinho y Maradona), el 11 la Reina, el 12 la infanta Elena, el 14 la infanta Cristina y el 15 el Príncipe Felipe. Bueno, el resto ya sabéis, con toda la prole que están generando, pues calculad. Si, ya sé que os habéis dado cuenta, falta el 13. Pues hasta el Estado es supersticioso, ya veis. Como os podéis imaginar, el D.N.I. surge por la necesidad de identificar a la gente, de saber quién era quién. Con el descubrimiento de América, muchos marineros iban y venían acarreando la llamada cédula de composición, que era el documento oficial que daba fe de su identidad. Pero no fue hasta el año 1824, cuando Fernando VII creó la Policía en España, otorgándole la potestad exclusiva para crear padrones que incluyeran la edad, el sexo, estado, profesión y naturaleza del vecindario. De esta forma, las imprentas empezaron a fabricar cédulas personales y cartas de seguridad, que fueron los antecedentes de nuestro carnet. En esos documentos se incluían el nombre y los ascendientes directos, y pocos de ellos llevaban fotografía. Tras la Guerra Civil, en una nación con muchas personas sin nombre y apellidos, nació la necesidad de crear un documento nuevo que identificase a las personas, el cual se puso en marcha en 1944. Pero no fue hasta 1951, hasta cuando Franco tuvo su carnet (claro, para que lo necesitaba, si todo el mundo sabía quién era. Y además, con que enseñara una moneda o un sello, ya estaba identificado). Los primeros en tener carnet fueron los presos y los que estaban en libertad vigilada; luego, el personal masculino que por su profesión o negocio mudaba con asiduidad de domicilio; en tercer lugar, los varones residentes en ciudades de más de 100.000 habitantes; después, los hombres de localidades entre 25.000 y 100.000 habitantes; más tarde, las mujeres que viajaban por motivos de trabajo; y así sucesivamente, hasta llegar al conjunto de todos los ciudadanos. Los primeros carnets los hacían los agentes a lomos de un burro, y visitaban cárceles, hospitales, y otras personas impedidas; utilizando como herramientas para hacer su trabajo plumas, bolígrafos, tarjetas en blanco, botes de tinta y pletinas para imprimir. El equipo encargado de viajar para hacer los carnets, concertaba con el alcalde antes una cita previa. Después, mediante un bando se les comunicaba a los habitantes para que llevaran consigo cualquier documento expedido por la Diputación o el Ayuntamiento, así como una fotografía reciente. Algunos aldeanos ni siquiera contaban con papeles que refrendaran sus raíces. Entonces tanto el regidor, como el cura o el secretario de la villa daban fe de la identidad del sujeto por conocerle de toda la vida. Desde su creación, ha pasado por siete modelos, teniendo numerosos cambios, entre los que destacan que en 1985, en virtud de un decreto, no se inscribían títulos nobiliarios que desembocaban en apellidos interminables. En el extremo contrario se sitúa el de los niños sin progenitores reconocidos. El Estado añade en su DNI el nombre de unos padres ficticios hasta su mayoría de edad para preservar su infancia. Volviendo a las curiosidades, aquí os indico cómo averiguar la letra del N.I.F., que desde hace unos años, acompaña el número de nuestro D.N.I. La forma de averiguarlo es dividir el número por 23, y el resto que queda corresponde a una letra según la siguiente relación: 0=T, 1=R, 2=W, 3=A, 4=G, 5=M, 6=Y, 7=F, 8=P, 9=D, 10=X, 11=B, 12=N, 13=J, 14=Z, 15=S, 16=Q, 17=V, 18=H, 19=L, 20=C, K=21, 22=E. Otra curiosidad, y vamos a tirar otra leyenda urbana que estamos hartos de oír por ahí. El número que aparece en el reverso del carnet, abajo a la derecha, en medio de unos signos de menor (<), no quiere decir que son el número de personas que se llaman igual que tú, es mucho más complejo. Vamos a descifrar todos esos números y letras que aparecen en el reverso, abajo. Las primeras letras indican el tipo de documento seguido de la nación. Después va el número de D.N.I. seguido de la letra y el primer dígito de control. En la segunda línea aparece la fecha de nacimiento (año, mes, día) seguida del segundo dígito control. A continuación una letra que indica el sexo, y al lado la fecha hasta la que es válido el carnet (año, mes, día), y el tercer dígito control, seguido de la nacionalidad. En la tercera línea aparece nuestros apellidos y nombre, pero eso no es trascendente. Vamos a proceder a hacer los cálculos. Tomad lápiz y papel. Para calcular ese número que aparecía a la derecha solo, primero tenemos que averiguar otros tres dígitos de control, que son los que aparecen al lado de la letra del carnet. Si hubiera una letra (como la del número del D.N.I, por ejemplo), hay que cambiarla por su valor numérico, según la siguiente equivalencia: para la A el 0, la B el 1, y así sucesivamente hasta llegar a la Z que tendría el 25. Por ejemplo, para el número 98765432, correspondería la letra M, y a la M el 12. Ahora tenemos que usar una secuencia para multiplicar todos los números. La secuencia es 7 - 3- 1 - 7 - 3 - 1 - .......Siguiendo con nuestro ejemplo, multiplicaríamos 9 x 7, 8 x 3, 7 x 1, 6 x 7, 5 x 3, 4 x 1, 3 x 7, 2 x 3 y 12 x 1. Los resultados los sumamos, y la cifra de las unidades que resulta, es el primer dígito control. El segundo dígito control se calcula igual, pero cogiendo la fecha de nacimiento que aparece en la segunda línea. El tercer dígito control también se calcula igual, pero con la fecha hasta la que es válido el D.N.I. Una vez obtenidos todos estos números, los ponemos seguidos, y multiplicamos por la secuencia indicada: 7 - 3 - 1 - 7 - 3- 1 - ......, y totalizamos, resultando un número del que cogeremos la cifra de las unidades, que será el dígito control que aparece a la derecha (los números que se multiplican al final son el D.N.I., el número correspondiente a la letra, el primer dígito control, la fecha de nacimiento, el segundo dígito control, la fecha hasta la que es válido el carnet y el tercer dígito control). ¡¡¡VAYA TOSTON QUE OS HE METIDO!!!.

http://severlasalreves-palindromos.blogspot.com/

1 comentario:

dario dijo...

interesante tu page
otra para ver
http://www.canalbrava-tv.blogspot.com/