miércoles, 26 de septiembre de 2007

SIN PAREJA, SIN DINERO, SIN PECHO Y SIN BRAZO

Bienvenidos una semana más a estas noticias que parecen fruto de la imaginación de algún guionista aburrido, más que de la realidad; pero os aseguro, que han ocurrido de verdad.
La primera noticia le ocurrió a una pareja de bosnios, que habiendo caído en una monotonía conyugal; cada uno por su cuenta chateaban, y consiguieron ligar a través del chat. Adnan Klaric, cuyo nick era “Príncipe de la Alegría”, y su esposa Sana, que se identificaba como “Dulzura”; se llevaron una gran sorpresa cuando, el día en que citaron a su compañero de chateo para conocerlo, vieron que era su pareja. El marido no podía creer que quién chateaba con él fuera su esposa, pues según dijo, en años jamás le dirigió una palabra de afecto. Tras este suceso, la pareja está en trámites de separación acusándose de adulterio; pero será complicado argumentar tal motivo, pues técnicamente nunca lo cometieron. Y digo yo, si a través del chat los dos volvieron a enamorarse el uno del otro; pues que empiecen una nueva vida, y se olviden del pasado. Y es que hay que ser positivo siempre, y ver el lado bueno de las cosas.
Claro que a lo mejor a la pareja de la anterior noticia no le hubiera pasado lo que le pasó, si estuviera en vigor la ley que ha propuesto una política alemana; que ha sugerido que el matrimonio se convierta en un contrato matrimonial que prescriba a los siete años, y después sea la pareja quién decida volverlo a renovar. La sorpresa ha sido porque quién lanzó la propuesta pertenece a un partido conservador, y además la hizo en Munich, que está considerada como una de las ciudades más católicas de Alemania. Sus compañeros de partido la han invitado a que se busque otro partido. Se ve que como se ha divorciado dos veces, ya no es un “buen partido”.
También en Alemania, sucedió nuestra tercera noticia. Allí un jubilado de 70 años rechazó un premio de 2,3 millones de dólares porque no sabía que hacer con el dinero. El anciano, que es viudo y sin hijos, dijo que el tiempo que le queda de vida no es suficiente para gastar tanto dinero, y no sabría qué hacer con él. Los sobrinos estarán que trinan, seguro que reclamarán la herencia alegando demencia senil o algo así. Y es que si no quería ganar tanto dinero, ¿para qué leches jugó a la lotería? Según él, jugaba por costumbre, porque su difunta esposa era una apasionada jugadora. Aquí se cumple el refrán ese de “todos los tontos tienen suerte”.
Y para protesta, la que organizaron el pasado domingo una veintena de mujeres en el Museo del Prado, donde previa convocatoria a través de un foro de Internet, se pusieron a dar el pecho a sus respectivos bebés. El acto de protesta tuvo lugar al lado de La Maja Desnuda de Goya, lugar donde fue recriminada una de ellas el 7 de agosto por amamantar a su bebé. Uno de los guardias del museo le indicó que no podía hacer eso allí, que tendría que ir al baño o a la cafetería (lo de la cafetería sería por si el niño quería una magdalena o un croissant para mojar). El domingo, cuando se reunieron las madres para dar el pecho, nadie se lo impidió; y además, el museo se había dirigido a la madre recriminada para justificar la actitud del vigilante, y comunicarle la próxima apertura de una sala de lactancia. Lo que no me explico es como algunas personas se alteran tanto por un acto tan natural como dar el pecho, porque por la misma regla de tres, tendrían que poner a La Maja Desnuda de cara a la pared.
La última noticia ha tenido lugar en un lago de Carolina del Sur, en Estados Unidos. Allí un aficionado al snorkel, o lo que es lo mismo, el submarinismo sin botella de oxígeno; fue atacado por un cocodrilo que se comió un brazo. Por suerte para él, se encontraban cerca de allí un grupo de enfermeras que estaban celebrando un picnic, y lo asistieron, hasta que el Servicio de Emergencia lo trasladó hasta la Universidad de Medicina de Columbia. Mientras tanto, agentes de recursos naturales localizaron al animal al que mataron para sacar el brazo, y después trasladarlo en hielo para que los médicos lo implantaran. El cocodrilo en cuestión, tenía tres y medio de largo y doscientos ochenta kilos de peso. Y es que hay animales que les das la mano, y te cogen el brazo. De paso, no estaría mal que el accidentado hubiera aprovechado para hacerse una cartera, unos zapatos o un bolso para su mujer o su novia.


http://severlasalreves-palindromos.blogspot.com/

1 comentario:

Revertiano dijo...

Ya es suerte coincidir con un grupo de enfermeras de picnic que te hagan a la vez el boca a boca.

Mi mail para que me envíes lo de Fontanarrosa es aldivica@hotmail.com