miércoles, 3 de octubre de 2007

PRECAUCION AMIG@ CONDUCTOR/A (MONOLOGO)

Bienvenid@s a una nueva entrega mensual de mis monólogos. Espero que os guste.

Hoy os voy a hablar de un tema que está muy de actualidad, el tráfico. No, no, no es ese tráfico que estáis pensando, es el de vehículos. Y es que nuestro país, encima de todos los coches que tenemos, lo atraviesan montones de turistas en busca del sol, y los magrebies que vuelven a su tierra. Estos son muy curiosos, porque parece que cuando van a su casa se van de mudanza. Eso sí, cuando regresan para incorporarse a su trabajo en Europa, van ligeritos. Luego están los extranjeros, que a veces he pensado yo, ¿y los ingleses, también tienen cambiados los pedales del freno y el embrague? Porque, mira que son raros. Coño, que todo lo tienen que tener al revés. Estoy seguro que si van al water, se ponen a plantar el pino mirando a la pared. Bueno, pero vamos a hablar de la conducción aquí en nuestra tierra. ¿Os habéis fijado lo correcto que conducimos cuando vemos un coche o una moto de la Guardia Civil? Y enseguida, miras el cuentakilómetros, si llevas puesto el cinturón tú y tus pasajeros… Y piensas, verás como me paren, dónde coño tendré los papeles del coche. Porque esa es otra. Los papeles del coche, los metes todos en una carpeta, y cuando alguna vez te para la Guardia Civil, formas un show para encontrar lo que te piden. Que empiezas a ponerte nervioso cuando ves que el Guardia Civil se impacienta. Sí, sí, un momento, que tiene que estar aquí. Y es que lo mejor para reducir la velocidad, es poner un coche o una moto de la Guardia Civil en la carretera. Cuando vas con el coche, y ves una cola larga de vehículos, piensas: “Adelanto, o me quedo aquí. ¿Estarán al principio de la cola la Guardia Civil?”. Entonces, te esperas a ver que hacen los demás; y claro, pasan los de siempre, los listos del BMW, Mercedes o Audi de turno. Esa es otra; cuando vas por la autovía y hay retenciones, y se forman dos o tres colas de coches, dices “Me voy cambiar a esa fila, que ésta no corre”; y justo cuando lo haces, es de la que te has cambiado la que comienza a avanzar más deprisa. Y es que cuando conduces, hay muchas veces que metes la pata. Sin ir más lejos, ¿no os ha pasado que de pronto hay mucho tráfico, y dices “voy a cambiar al carril de la derecha, que va sólo”?. Y piensas, “la gente está tonta, está este carril solo, y no se meten”. Un gran bocinazo te saca de tu agudeza, y es el autobús que va detrás, que traducido el sonido del bocinazo querrá decir: “so imbécil, si te has metido en el carril de Bus-Taxi”. Otra cosa curiosa en el tráfico por ciudad es cuando paramos en los semáforos. Las mujeres aprovechan entonces para acicalarse, mirarse al espejo o lanzarte una mirada como diciendo “que miras gilipollas”. Y nosotros. ¿Qué hacemos nosotros? Pues hacemos cochinadas. Nos metemos el dedo en la nariz para hacer bolitas verdes. Por cierto, ¿sabéis por qué la luz del semáforo que nos dice que podemos reemprender la marcha es redonda y verde? Pues muy fácil, para recordarnos que tiremos la bolita verde que tenemos entre los dedos, so guarro. Otros de los que aprovechan la parada del semáforo, son los inmigrantes. Te limpian el cristal. Te venden pañuelos. ¡Pero si yo no te he dicho que me limpies el cristal! Y tú, ¡para que me traes el pañuelo! ¡Pues porque te ha visto sacando mocos de la nariz! O, ¿dónde te los piensas limpiar? Otra cosa muy interesante cuando conducimos son las medidas que pone la Dirección General de Tráfico para reducir el número de accidentes. Si nos paran para que soplemos en el “globo”, pensamos “verás como dé positivo”. Total, que tomas aire con más miedo que vergüenza, y con los nervios, no lo haces bien. El guardia de turno, te vuelve a decir “haga el favor de tomar aire, y echarlo todo por aquí, con la boquilla dentro de la boca”. Lo haces como te ha dicho, y cuando lo mira el agente, le preguntas temeroso: ¿Cuánto? Cero, te contesta. Sólo cero. So imbécil, que no estás en un examen de la escuela para pedir más nota. Y además, si no has bebido nada, qué coño te va a salir. Otro medida muy efectiva son los controles de velocidad. Las carreteras están llenas de radares. Fijos, móviles, camuflados, con helicópteros. Claro, vas por la carretera, y vas más pendiente de cualquier coche que ves parado en un cruce que de los que van circulando. Y de la nueva moda de los helicópteros, qué me decís. Si ya estoy pensando en comprar otro coche con luneta transparente en el techo para controlarlos también. Que a mi me parece que al final con todo esto, te distraes más, porque vas más pendiente de todo esto que de la carretera. Luego dicen que te distráes con el móvil o el navegador. Porque además, te tienes que parar a leer los cartelitos que te van poniendo por las autovías: “Este año 1847 muertos”. Que parece que están anunciando una oferta, coño. O ese que dice: “No podemos conducir por ti”, que Aznar contestó con su “graceja”: ¿Y quién te ha dicho que quiero que conduzcas por mi? José María, que es un eslogan, que no quieren conducir por ti, que bastante tienen con conducirnos por el buen camino. De todas formas, intentemos cumplir con todas las normas de circulación; porque en realidad, están puestas para nuestra seguridad y la de los demás. Seamos sensatos, y no arriesguemos la vida tontamente. Lo digo para que podáis seguir leyendo tonterías como ésta, u otra más tonta.


http://severlasalreves-palindromos.blogspot.com/

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