jueves, 27 de diciembre de 2007

BUENOS CONDUCTORES, MALOS CONDUCTORES

El tema de las noticias curiosas de esta semana tiene que ver con la conducción. La primera ha tenido lugar en Alemania, dónde el excampeón de Fórmula 1, Michael Schumacher subió a un taxi rumbo al aeropuerto, y viendo que no llegaba a tiempo para coger su vuelo, le pidió al taxista que le dejara conducir. El taxista no solo le dejó conducir al expiloto, sino que recibió una propina de 100 euros extra además del importe de la carrera correspondiente. Según el taxista, era una locura ver conducir a Schumacher, que asistió atónito a una carrera que sin duda ganó. Y el que si que ganó de verdad fue el taxista, Tuncer Yilmaz, de origen turco; que poco después de su curiosa experiencia ha recibido ofertas para vender su taxi. Según él, tiene más de 10 ofertas por las que podría llegar a vender su coche por 63.000 euros, mucho más de lo que pagó por él. El taxista justifica la venta en el hecho de que la policía le ha amenazado con multarle por exceso de velocidad y por poner en peligro la vida de los hijos de Schumi aunque no era él quien conducía, pero sí el dueño del coche.
Sin embargo, otro piloto en activo, Lewis Hamilton, no ha tenido tanta suerte como el alemán; pues tanto durante el campeonato de este año, como el día del incidente, parece que se le hubiera cruzado con un gato negro. Los hechos ocurrieron hace unos días en Francia, donde fue detenido por circular a 196 kilómetros por hora por una autopista del norte de ese país. El Mercedes CLK que conducía fue inmovilizado por los agentes, los cuales condujeron al piloto hasta el hotel en el que se hospedaba. Hamilton ha sido multado con 600 euros, además de retirarle el carnet por un mes. Si le pillan en España, con las ganas que le tenemos, hubiera ido a la cárcel.
Y para caradura, la de un conductor que estaba parado junto a un vehículo accidentado en Logroño, al que acudieron a ayudar agentes de la Guardia Civil de Tráfico. Mientras los guardias reconocían el lugar, el individuo agarró el coche de los agentes, y se fugó, provocando un accidente en las entradas de Logroño. Luego, continuó a pie, y fue detenido por la Policía Local. ¡Coño, coño, que cosas pasan en Logroño!.
La que si fue detenida sin causar daños fue una Locomotora en Argentina. La locomotora en cuestión recorrió unos 150 kilómetros atravesando tres ciudades del interior, llegando a alcanzar los 70 kilómetros por hora. Cuando pudieron detenerla, ya había reducido su velocidad a 30 kilómetros por hora. Al parecer, un desconocido la puso en marcha y luego saltó de la máquina dejándola así.
Y para terminar, un remedio que tiene un sheriff de Arizona para los automovilistas que conduzcan en estado ebrio. El mencionado sheriff les obliga a usar calzoncillos rosas, y después les hace sumarse a una cuadrilla de prisioneros que realizan entierros públicos de personas que murieron a causa del abuso del alcohol. Además, el sheriff los ha obligado a limpiar una concurrida calle céntrica, usando pantalones desgarrados y remeras rosas que dicen "Grupo de Trabajo del Sheriff por conducir bajo influencia del alcohol" en la espalda. Lo más gracioso, es el nombre del condado de dónde es el sheriff: “Maricopa”. Parece que le viene el nombre como anillo al dedo. O como tapón a la botella.

http://severlasalreves-palindromos.blogspot.com/

1 comentario:

luzbelguerrero dijo...

Me he pasado una rato muy ameno, muchas gracias