viernes, 28 de diciembre de 2007

QUE TENGO, DOCTOR

Hoy quiero que leáis una muestra de lo que algunos pacientes dijeron en la consulta del médico. Naturalmente, son casos reales, y lo que va a continuación son las situaciones cómicas que en algún momento le "soltaron" al médico de turno.

Una paciente entró a la consulta, y le preguntó al médico de sopetón:
-Doctor, ¿cuándo me van a hacer la autopsia?
-Querrá decir usted la biopsia.
-¡Ah bueno, la biopsia!

Ahora una muestra de los males en los genitales (¡anda, me ha salido un pareado!):

-Quiero que me vea un bulto que me ha salido en los tentáculos (testículos).
-El niño nació con agua en el vestíbulo (líquido en un testículo, "hidrocele").
-Doctor, tengo una erupción en los gitanales (genitales).

O en el pediatra, esto otro que pasó:
-Señora, ¿se agarró bien al pecho el niño?
-¡Huy, si señor, como si fuera un adulto!

Luego está la traducción que el enfermo hace del diagnóstico que le ha dado el médico:
-Mi niño tiene en eclipse de la cadera derecha (clik de cadera, ligero chasquido que tienen algunos bebés).
-Me ha dicho que tengo un gato enterito con uniforme (gastroenteritis disenteriforme).
-Por favor, mándeme otros supositorios que tengan mejor sabor, porque éstos eran muy amargos y difíciles de tragar.
A un paciente al que le tenían que realizar una exploración radiológica del aparato digestivo y que requería una dieta en las horas previas a su realización, le dieron un papel en el que le decían que sólo podía comer 2 ó 3 galletas. Al llegar el día de la prueba, el paciente preocupado expuso el problema a la secretaria, diciéndole que sólo había podido comerse 80 galletas. La secretaria se lo comunicó al doctor, y éste salió de su despacho recrimanando el haberle desobedecido. Después le pidió el papel que le habían dado con lo que podía comer, y se aclaró el asunto. El paciente leyó 2 o 3 galletas, y entendió 203 galletas. El médico debería haber distinguido la o con un acento, o haber escrito los números con letras.
Y otro caso curioso, fue el de un enfermo que estaba en la consulta del radiólogo, y éste se agachó para manipular los mandos de su mesa, y le dijo al paciente:
-¡Súbase encima!
Se refería a que se subiera encima de la camilla; pero el paciente agarró, y se subió encima de la espalda del médico, aprovechando su postura.
Como veís, las consultas médicas están llenas de anécdotas, que otro día volveremos a repasar.


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