martes, 19 de febrero de 2008

AMIGOS DE LO AJENO

Las noticias curiosas de hoy nos llevan a comentar cosas ocurridas con esos que pretenden vivir a costa de los que trabajamos, o como familiarmente los conocemos, los amisgos de lo ajeno.
En Chile, un locutor de radio dio la noticia de un robo millonario a una tienda de repuestos de automóviles; pero según descubrió después la policía, él mismo fue uno de los autores del delito. El locutor Patricio Herrera informó desde su emisora del robo con el fin de despistar a la policía. El botín robado estaba compuesto por siete millones de pesos (10.039 euros), además de cheques, joyas y dos ordenadores.
Cuando todo parecía ir sobre ruedas, por aquello de que el robo fue a una tienda de repuestos de automóviles, fue detenido un participante en los hechos, Ángelo Muñoz, que inculpó al locutor, que hizo entrega voluntaria de las especias y confesó su autoría. Se desconoce si dará una "rueda de prensa".

Igual de caradura es un italiano que llevaba engañando a todos durante 40 años haciéndose pasar por ciego para, primero conseguir un trabajo en una centralita de la seguridad social, y después lograr una pensión de invalidez total por ser cien por cien ciego. Todo se descubrió cuando la policía lo detuvo conduciendo un motocarro, y al ser multado por no llevar el carnet de conducir; se investigaron los hechos, ya que debido a su “ceguera”, no podría tener carnet. Este ciego tenía mucha “vista” a sus 72 años. Claro que, al ser mayor de edad, a lo mejor su caso queda “visto” para sentencia. O se suspende “la vista”.

Otros “viejetes” que le echaron “cara” también, fueron dos americanos que fueron detenidos después de haberse presentado con un cadáver en una oficina de pagos de Nueva York y haber tratado de cobrar el cheque de la Seguridad Social del fallecido. Los detenidos, David Dalaia y James O'Hare, ambos de 65 años, se presentaron el martes con el cadáver de Virgilio Cintrón, de 66 años, colocado en una silla de ruedas en una oficina de pagos de Manhattan, con la intención de cobrar un cheque de su Seguridad Social que ascendía a 355 dólares. Los testigos aseguraron a la Policía que durante el recorrido hasta la oficina, los dos detenidos, uno de ellos compañero de piso del fallecido, tenían que colocar constantemente al cadáver para que éste se mantuviera erguido sobre la silla. Al llegar a la oficina, dejaron fuera el cadáver y entraron a reclamar el dinero, mientras que en el exterior se amontonaba la gente alrededor del fallecido. Un policía fuera de servicio que comía en un restaurante cercano se percató de la escena e inmediatamente supo que se trataba de un cadáver, por lo que pidió que una unidad policial se personara en la oficina. El dependiente de la oficina de pagos, que conocía a Cintrón, preguntó por él y cuando Dalaia y O'Hare salieron a buscarlo fueron detenidos. Según la autopsia, Cintrón había falleció durante las 24 horas previas por causas naturales. La culpa la tiene Bush por no subir las pensiones de jubilación, que los pobres jubilados tienen que “buscarse la vida” para poder subsistir.

Otra persona mayor que también cometía delitos, era una anciana de 81 años detenida en Australia por tráfico de anfetaminas. Además, la mujer disponía de un cultivo de marihuana en su domicilio. Al parecer, su hijo también está implicado en los hechos; y la droga en cuestión es metanfetamina líquida, un narcótico muy consumido en Australia que provoca alucinaciones y psicosis más potentes que los de la heroína o el LSD. Si es que hay algunos viejos que andan muy bien para su edad. No me extraña que se “estén metiendo” algo; si no, mirad la foto de esta anciana.


Otro ladrón con mucha caradura, es un prisionero de 22 años que resultó herido gravemente cuando se fugaba de una cárcel del estado de Colorado (EE.UU.) por el viejo método de las sábanas anudadas. Si es que la televisión hace mucho daño, y más a este, que se creía que se podía descolgar desde la reja de la prisión hasta el suelo. La caída fue de más de 12 metros, y le tuvo más de un mes en el hospital. Un año después, presentó una demanda ante el tribunal federal de Denver reclamando daños e intereses a las autoridades penitenciarias y a los carceleros por sus heridas.
En su demanda el preso explicaba que era regularmente golpeado y acosado en prisión por guardias y algunos compañeros, y que se había visto empujado a escapar porque temía por su seguridad y por su vida en prisión. Como diría “Chiquito de la Calzada” en aquel chiste de los presos que se peleaban, y uno de ellos dijo “vais a dar lugar a que nos echen de aquí”. Si es lo que tiene la cárcel, que te entran unas ganas de irte… Anteriormente, el pobre preso había sido detenido precisamente por un intento de evasión y ya había resultado herido en otro intento, en noviembre de 2006. Sin embargo, pudo abrir la puerta de su celda y acceder a un conducto de ventilación por el techo de una ducha sin que le vieran. El escrito de la sentencia dice que “una negligencia de este tipo equivale a una invitación abierta a la evasión, un comportamiento más irresponsable si se tiene en cuenta que las autoridades tendrían que haber sabido que si el demandante intentaba escapar de la prisión era probable que resultara herido. Decididamente, la justicia en Estados Unidos es un cachondeo.

Seguimos con delincuentes con mucha desfachatez. Esta vez se trata del asaltante de la casa de una joven británica que pidió un taxi desde la propia casa de la víctima para llevarse lo robado; al darse cuenta de que no podía llevarse encima los teléfonos móviles, el lector de DVD, el ordenador portátil, la consola de videojuegos y el televisor que acababa de sustraer. Si es que estos ladrones de ahora no van preparados. ¡Coño, si vas a robar, prepara primero el medio de transporte! ¡Roba un coche! O una furgoneta, si crees que va a ser mucha cantidad. El valor de los aparatos era de unos 4.700 euros; y los hechos ocurrieron el pasado octubre en la ciudad galesa de Cardiff, cuando Katie Battiscombe no se encontraba en su domicilio, y Gareth Waith, de 22 años, entró para robar. La dueña de la casa dijo que no podía parar de reír cuando lo descubrió, e imaginó la cara de algunas personas viéndolo con todas sus cosas esperando que llegara el taxi. Finalmente fue detenido y condenado a tres años de cárcel por un tribunal de Cardiff.

Y en Japón, también hay ladrones “raros”. Si no, decidme para que se pone a robar un japonés dos botellines de cerveza, cuyo precio era de 1,60 euros, en un supermercado; llevando en los bolsillos varias bolsas de plástico con 9,6 millones de yenes (unos 60.000 euros). La policía al detenerlo observó que sus bolsillos abultaban excesivamente, por lo que decidieron registrarlo y encontraron las bolsas con el dinero. El ladrón, un parado de 53 años que vive con su madre, dijo a la policía que no se fiaba de los bancos y por eso llevaba todo su dinero encima. Porque son japoneses, que si no diría que a la policía de Japón la engañan como a chinos. También puede ser que en el supermercado no tuvieran cambio para esos billetes.

Lo mejor para evitar los robos, es lo que han hecho los residentes de una urbanización de la ciudad de La Plata, al sur de Buenos Aires; que han recurrido a los gansos como sistema de alarma, debido a la ola de robos en la zona. La característica que hace aptos a estos animales para la vigilancia es que, ante el menor ruido, comienzan a graznar y el sonido de cuatro o cinco ejemplares resulta ensordecedor y sirve tanto para alertar a los moradores como para desalentar a indeseables visitantes. La ingeniosa solución fue inicialmente adoptada por los propietarios de algunas quintas hortícolas y, al comprobarse su eficacia, se fue extendiendo al resto de las propiedades. La utilización de los palmípedos como guardianes resulta aquí novedosa, pero data de miles de años, ya que era una práctica habitual entre los antiguos romanos, según los historiadores. Ahora que, como llegue un ladrón sordo, verás tú…

Claro que también la policía comete sus errores. En Sittensen, una pequeña localidad de la Baja Sajonia (Alemania), un joven de 22 años desencadenó una amplia operación policial, al creerlo el autor de un atraco a mano armada. Todo comenzó cuando la cliente de un banco de esa localidad llamó a la policía porque acababa de ver un coche pararse delante de la entidad del que salieron dos hombres, uno de los cuales sacaba dinero de un cajero automático mientras que el otro, enmascarado, llevaba un arma. El atracador y su supuesta víctima, un amigo de 20 años de edad con un albornoz como toda vestimenta, iban en realidad a una fiesta de la región para participar en el Carnaval, haciendo un alto en Sittensen solamente para sacar dinero. El coche de los dos hombres fue encontrado delante de la discoteca a la que se dirigían dos horas después del supuesto atraco, con lo que el malentendido pudo ser aclarado. Los dos amigos se justificaron declarando que no se habían dado cuenta de la inquietud que su disfraz había podido suscitar. ¡Anda que si llegan a ir disfrazados de ladrones, no te digo “ná”!.

Por último, en Singapur se cometió una detención un tanto curiosa. Un hombre llamado Tan Wen Zhong salió a la calle con destino a su trabajo como militar del ejército nacional; pero no salió con su uniforme, sino con un diminuto bikini, de mujer claro, y de color rosa para más “INRI”. Ir vestido de señora en Singapur no es la mejor forma de hacer amigos y relacionarse con la gente. El error más grave que cometió el travestido fue subirse a un ascensor en el que iba una joven que no pudo más que escandalizarse ante la terrible visión. Y es que los pelitos del varón rebosaban por todos los bordes del bikini, en una escena más dantesca que Rappel en la playa con su tanga atigrado. El travestido no tardó en ser detenido y llevado a disposición judicial acusado de los cargos de "tenencia ilícita de ropa interior femenina" y "violentar a una mujer". La policía que registró el domicilio del muchacho encontró 46 braguitas y varias películas obscenas. A este hombre la broma le va a salir cara, tan cara como 6.000 euros de multa. Es que la policía sólo se atreve con los débiles. Verás como no detienen a Superman, que lleva todo el tiempo el slip encima del traje, y nadie se mete con él. Yo también multaría algunos desnudos de playa, y ciertos hombres que se exhiben con bañadores ceñidos a un cuerpo que no está precisamente para exhibir. Y a los alemanes con calcetines blancos y sandalias, también.


http://severlasalreves-palindromos.blogspot.com/

2 comentarios:

félix dijo...

macho, el careto de la abuela es de verdad?

palindromos dijo...

Pues no me atrevería a asegurarlo, porque lo cogí de Internet, por ahí...