jueves, 14 de agosto de 2008

NOS ENGAÑAN COMO A CHINOS

Cuando hemos oído esta frase, siempre hemos creído que los chinos son gente fácil de engañar; nada más lejos de la realidad. Si estáis siguiendo los Juegos Olímpicos de Pekín; estaréis conmigo en que habría que cambiar esa frase tópica, cambiando el "como a" por "los", de tal forma que se dijese: "Nos engañan los chinos". Para empezar, resulta que la niña pequeña que cantaba en la ceremonia de inauguración, no cantaba; en realidad, la que cantaba era otra niña que no salió al estadio porque era menos agraciada. En la misma ceremonia de inauguración, parece ser que no fueron tantos los fuegos artificiales que vimos por televisión. Pues sí, se ve que los chinos iban cortos de presupuesto con los fuegos, y añadieron más cohetes a las emisiones por televisión que se hicieron por todo el mundo. Es lo que tiene la tecnología, que te meten imágenes mezcladas, y te crees que son verdad. Quizá también, es que estamos sugestionados con que los chinos son muchos y lo hacen todo a lo grande; pero después de todo esto, pienso que son un poco "chapuzas". Para colmo, me entero en estas Olimpiadas que la capital de China no es Pekín, sino Beijing. Toda la vida engañado, como a un chino.
Más tarde, me entero por la prensa que el equipo de natación sincronizada español no puede entrenar donde quiere, y es retenido en su hotel, donde la piscina no es reglamentaria y tiene aguas dos grados de temperatura más baja que en las que suelen entrenar. Y algo parecido les pasó a nuestros chicos del basket, que cuando viajaron el 4 de agosto a Shanghai para tener tres días de preparación antes de desplazarse a Pekín (o Beijing o como coño se diga), se vieron con la sorpresa de que las autoridades no les cedían un pabellón para jugar.
Al día siguiente me entero que nuestras esperanzas en Vela se ven truncadas porque un alto cargo chino tiene un capricho. Resulta que Iker Martínez y Xabi Fernández, el pasado 10 de agosto comenzaron arrollando y en la última manga les cambiaron el recorrido. La regata debería haberse desarrollado en el campo A, cercano a la costa y perfectamente visible desde el muelle donde se seguían estas regatas; pero en la última manga, se llevaron el recorrido hasta la misma bocana de entrada al puerto, donde el viento es prácticamente nulo. Resultado: acabaron antepenúltimos porque lo que debían haber acabado en unos siete minutos, les costó doce, y acabaron desesperados. Y todo porque un mandatario chino que se acercó a ver la competición, y pensaron que lo mejor sería ponerle los barcos cerca para que los viese bien. Y es que cuando la política se mete en medio de algo, "lo jode todo".
Al día siguiente, el día once, nuestro representante en Tiro Olímpico Luis Martínez Encabo tuvo una desafortunada actuación. Y todo por otra chapuza. Resulta que nuestro chico comenzó la competicíón muy bien; pero después de competir el representante chino (¡qué casualidad!), empezaron a moverse los espectadores abriendo y cerrando la puerta, y el reflejo que entraba por la misma desconcentró a nuestro tirador, que falló varios tiros.
Luego, el día doce, jugamos contra los chicos de baloncesto de China; y aunque no jugamos muy bien, sufrimos un arbitraje demencial. Menos mal que después los nuestros lo arreglaron.
Bueno, y todavía nos quedan días para sorprendernos. Y la ceremonia de Clausura, que seguro que nos tratarán de "colar" otra. Al final, nos daremos cuenta de que todo ha sido un "cuento chino", y que nadie engaña a los chinos, que son muy listos los "jodíos".
Me quedo con nuestra exhibición de ciclismo en ruta, nuestra selección de baloncesto y el gran Rafael Nadal. Y por supuesto, con el nadador americano Phelps, que es de otra galaxia.


http://severlasalreves-palindromos.blogspot.com/

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