jueves, 2 de abril de 2009

EL GENIAL ALBERT EINSTEIN

Un ilustre personaje como Albert Einstein merece dedicarle un post, aunque sólo sea para referir algunas de sus anécdotas. Este genial científico nacido en 1879 y Premio Nóbel de Física en 1921, gozó de una rapidez mental propia de un genial humorista. Para muchos ha sido el mayor genio de la historia. Se han escrito infinidad de libros sobre su vida, pero lo que quiero mostraros ahora son algunas anécdotas que cuentan cómo sorprendía a sus interlocutores con sus imaginativas respuestas. También, acompañando estas anécdotas, podréis ver algunas fotos curiosas suyas.


Un periodista le preguntó a Einstein:
"¿Me puede Ud. explicar la Ley de la Relatividad?".
Einstein le contestó: "¿Me puede Ud. explicar cómo se fríe un huevo?".
El Periodista lo miró extrañado y le contestó:
"Pues, sí, sí puedo", a lo cual Einstein replicó:
"Bueno, pues hágalo, pero imaginando que no sé lo que es un huevo, ni una sartén, ni el aceite, ni el fuego".

Durante el nazismo Einstein, a causa de ser judío, debió soportar una guerra en su contra urdida con el fin de desprestigiar sus investigaciones. Uno de esos intentos se dio cuando se compilaron las opiniones de 100 científicos que contradecían las de Einstein, editadas en un libro llamado "Cien autores en contra de Einstein". A esto Einstein respondió:
"¿Por qué cien?. Si estuviese errado haría falta sólo uno".

Aquí tenía apenas cuatro años. Seguramente estaba ya ideando alguna teoría.


En una conferencia que Einstein dio en el Colegio de Francia, el escritor francés Paul Valery le preguntó:
"Profesor Einstein, cuando tiene una idea original, ¿qué hace? ¿La anota en un cuaderno o en una hoja suelta?".
A lo que Einstein respondió:
"Cuando tengo una idea original no se me olvida".

Einstein tuvo tres nacionalidades: alemana, suiza y estadounidense. Al final de su vida, un periodista le preguntó qué posibles repercusiones habían tenido sobre su fama estos cambios. Einstein respondió:
"Si mis teorías hubieran resultado falsas, los estadounidenses dirían que yo era un físico suizo; los suizos que era un científico alemán; y los alemanes que era un astrónomo judío".

En esta foto podemos ver a Enstein con 14 años y al lado su hermana Maja, dos años más joven que él. Lo que mucha gente no sabe es que ella fue su mejor confidente durante toda su vida.


En 1919, Einstein fue invitado por el inglés lord Haldane a compartir una velada con diferentes personalidades. Entre éstas había un aristócrata muy interesado en los trabajos del físico. Tras una larga conversación, el inglés explicó a Einstein que había perdido recientemente a su mayordomo y que aún no había encontrado un sustituto. "La raya del pantalón la he tenido que hacer yo mismo, y el planchado me ha costado casi dos horas". A lo que Einstein comentó:
"Me lo vas a decir a mí. ¿Ve usted estas arrugas en mi pantalón? Pues he tardado casi cinco años en conseguirlas."

En una reunión social Marilyn Monroe se cruzó con Albert Einstein, ella le sugirió lo siguiente:
"Qué dice profesor, deberíamos casarnos y tener un hijo juntos. ¿Se imagina un bebé con mi belleza y su inteligencia?". Einstein muy seriamente le respondió:
"Desafortunadamente temo que el experimento salga a la inversa y terminemos con un hijo con mi belleza y su inteligencia".

La siguiente imagen se la tomo Einsten durante su segundo viaje a Estados Unidos. Podemos verlo acompañado por su esposa y por varios indios Hopis, que viven en la reserva Hopi, en Arizona. Ni la pipa ni las plumas que tiene puestas Einstein tienen relacion con esa tribu, pero quedaban bien y él se las puso de complemento. Eso sí, nunca se pudo determinar el lugar exacto en donde tuvo lugar este curioso encuentro.


Se cuenta que en una reunión social Einstein coincidió con el actor Charles Chaplin. En el transcurso de la conversación, Einstein le dijo a Chaplin:
"Lo que he admirado siempre de usted es que su arte es universal; todo el mundo le comprende y le admira".
A lo que Chaplin respondió:
"Lo suyo es mucho más digno de respeto: todo el mundo lo admira y prácticamente nadie lo comprende".

Dicen que la sencillez era la mejor característica de Einstein, y quizá esta anécdota ayude a comprenderlo. Cierta vez en que se vio sorprendido por un chaparrón, Einstein se quitó el sombrero y lo metió debajo de su abrigo. Alguien le preguntó que por qué había hecho aquello. El respondió con lógica admirable que "la lluvia le estropearía el sombrero pero no el pelo".

"Einstein, el sabio alemán universalmente admirado, se halla entre nosotros. Reciba el insigne hombre de ciencia que nos honra con su visita nuestro más cordial y respetuoso homenaje, al que seguramente se asocia España entera". Esta reseña fue publicada en el diario Nuevo Mundo, el 2 de marzo de 1923, con motivo de la visita de Einstein a España. En esa visita, el genio alemán fue considerado una auténtica estrella, y los fotógrafos y periodistas no se separaron de él durante todo el viaje. En la imagen inferior podemos verlo junto al Rey Alfonso XIII, en una recepción celebrada en Madrid. Todavía no tenía canas en aquel entonces.


En 1935 fue invitado a formar parte del prestigioso Instituto de Estudios Superiores de Princeton, New Jersey. Le fue concedida carta blanca para que el mismo se fijase el sueldo. Con gran desconcierto del director, Einstein pidio una suma imposible: era demasiado pequeña. El director tuvo que rogarle e insistir para que aceptara un sueldo mayor.

Una vez, en la nochebuena del primer año que estuvo en Princeton, varios niños se pusieron a cantar villancicos frente a su puerta. Al terminar llamaron y le explicaron que estaban reuniendo dinero para comprar regalos de Navidad. Einstein, despues de escucharlos atentamente, les dijo: "aguardad un momento". Se puso el abrigo y la bufanda, sacó el violin de su estuche y, uniéndose a los niños, los acompañó con su instrumento a cantar de casa en casa. No se sabe cuánto pudieron esa noche recaudar, pero seguro que la ayuda del genio fue inestimable.

Siempre se habla de los monumentales despistes de los grandes genios, Einstein no era especialmente distraído, aunque si que se concentraba con facilidad, y esto le dio fama de ser algo despistado. Un día, en el tranvía, una niña se sentó en el asiento a su lado. Albert Einstein le preguntó que cuántos años tenía y que como se llamaba. "Me llamo Clara, papá", respondió la niña.

Y por último uno de los chistes favoritos que Einstein relatara en reuniones con políticos y científicos. Se cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein empezaba a ser conocido por su Teoría de la Relatividad, era con frecuencia solicitado por las universidades para dar conferencias. Dado que no le gustaba conducir y sin embargo el coche le resultaba cómodo para sus desplazamientos, contrató los servicios de un chófer. Después de varios días de viaje, Einstein le comentó al chófer lo aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez. "Si quiere -le dijo el chófer- lo puedo sustituir por la noche. He oído su conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra por palabra". Einstein estuvo de acuerdo y antes de llegar al siguiente lugar, intercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante. Llegaron a la sala donde se iba a celebrar la conferencia y como ninguno de los académicos conocía a Einstein, no se descubrió la farsa: El chófer expuso la conferencia que había oído repetir tantas veces a Einstein. Al final, un profesor en la audiencia le hizo una pregunta. El chófer no tenía ni idea de cuál podía ser la respuesta, sin embargo tuvo una chispa de inspiración y le contestó: "La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré a mi chófer, que se encuentra al final de la sala, se la responda".





Quizá esa fue la cara que puso Einstein al formular su famoso acertijo. Fue el siglo pasado, y predijo que el 98% de la poblacion mundial no lo podría resolver. Bueno espero que tú seas capaz de averiguarlo. Ahí va el enigma.

Existen 5 casas de diferentes colores. En cada una de las casas vive una persona con diferente nacionalidad. Los 5 dueños beben una determinada bebida, fuman una determinada marca de cigarrillos y tienen una determinada mascota. Ningun dueño tiene la misma mascota, fuma la misma marca de cigarrillos o bebe la misma bebida. La pregunta es... ¿quien tiene el pez?.

Claves para acertarlo:
El británico vive en la casa roja.
El sueco tiene como mascota un perro.
El danés toma té.
La casa verde está a la izquierda de la casa blanca.
El dueño de la casa verde toma café.
La persona que fuma Pall Mall tiene un pájaro.
El dueño de la casa amarilla fuma Dunhill.
El que vive en la casa del centro toma leche.
El noruego vive en la primera casa.
La persona que fuma Blends vive junto a la que tiene un gato.
La persona que tiene un caballo vive junto a la que fuma Dunhill.
El que fuma Bluemaster bebe cerveza.
El alemán fuma Prince.
El noruego vive junto a la casa azul.
El que fuma Blends tiene un vecino que toma agua.


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