martes, 25 de agosto de 2009

INVENTOS MUY ESPAÑOLES (1)

Es un orgullo para nosotr@s haber tenido a estas ilustres mentes como compatriotas; porque gracias a ellos tenemos cosas que nos hacen la vida diaria más fácil, aunque también hay alguno que es mejor que no lo hubieran inventado (ya sabéis, las armas).
Espero que gracias a este post se rinda un homenaje merecido a estas personas que, en muchos casos, fueron ninguneados y olvidados injustamente sin recibir el reconocimiento a su labor.



EL AUTOGIRO


Juan de la Cierva fue un aviador y científico español, considerado como uno de los grandes pioneros de la aeronáutica y la aviación. En 1920 construye su primer autogiro, aparato precursor del actual helicóptero. Especialmente importantes fueron sus investigaciones centradas en el uso de los rotores (indispensables para los helicópteros modernos). Irónicamente, murió en un accidente aéreo cuando el avión Douglas en el que viajaba de Londres a Amsterdam se estrelló durante el despegue. Solo tenía 41 años, y durante mucho tiempo, su historia murió con él. Afortunadamente, desde 2001 existe un premio nacional de investigación que lleva su nombre.


EL TELEFERICO



Un nuevo invento del genial Leonardo Torres Quevedo fue el teleférico (o funicular), creando el primero en el año 1887 bajo el nombre de aerotransbordador o aerocar. En un primer momento su invento es recibido con burlas en Suiza, sin embargo, tras construir un funicular en San Sebastián en 1907, el invento se convierte en un gran éxito mundial, construyéndose numerosos aerocars en diversas partes del mundo. El más famoso e importante de todos, se terminó de construir en 1916 en las Cataratas del Niágara, y todavía sigue utilizándose hoy en día bajo el nombre de Spanish Aerocar. De hecho fue un proyecto netamente español, creándose la Niágara Spanish Aerocar Company para la ocasión.


EL SUBMARINO


En 1887, el teniente de la Armada e Ingeniero Isaac Peral diseñó y construyó el primer submarino de la historia (sin embargo, oscuros intereses dentro de la Armada Española hicieron que los altos estamentos desecharan el invento y dijeran que era un fraude y que un vehículo así no podía valer para nada). Este, ya tenía todas las funcionalidades básicas que se pueden observar en submarino militar moderno (motores eléctricos, sistema de navegación, torpedos capaces de alcanzar a un buque de superficie, periscopio, etc...), y supuso un avance científico y militar sin comparación para la época. Peral, vilipendiado y humillado, enfermó de cáncer, que se complicó con una meningitis que le produjo la muerte con 44 años, sin haber recibido ningún tipo de reconocimiento.


EL TALGO (Tren moderno)


El Tren Articulado Ligero Goicoechea Oriol apareció por primera vez en los años 40, y se considera a este como el primer tren moderno de la historia. Sus diseños eran realmente atractivos y modernos, buscando siempre la aerodinámica y el estilo. Durante bastantes años fueron los dominadores del mercado mundial, llegando a copar el mercado norteamericano desde mediados de los 60 hasta los 80 (de hecho gran parte de los trenes de los EEUU son TALGOs todavía hoy en día). El ingeniero Alejandro Goicoechea gracias a la financiación de José Luis Oriol, fue el inventor de los mismos hasta su muerte en el año 84.


EL TRAJE ESPACIAL DE ASTRONAUTA


Un nuevo pionero vilipendiado y olvidado por nuestra historia. Emilio Herrera Linares diseñó el primer traje espacial de la historia, pero como tantos otros pioneros de nuestro país, solo ha obtenido el reconocimiento fuera de nuestras fronteras.
Científico y aviador (fue un alto mando del ejército republicano durante la Guerra Civil), colaboró con Juan de la Cierva y Leonardo Torres Quevedo en sus investigaciones. Su traje espacial fue utilizado como diseño previo de los modernos trajes de astronauta, pero su pertenencia al bando perdedor de la Guerra Civil Española y su presidencia del Gobierno de la República Española en el exilio, causaron su ostracismo y persecución en la España de Franco. Murió en Ginebra en 1967.


LA RADIO


Hace unos cuatro o cinco años, una noticia nos sorprendió gratamente. Un español, Julio Cervera, había inventado la radio 11 años antes que Marconi (con el que colaboró posteriormente. De hecho Marconi nunca se apuntó el tanto, sino que fue reconocido al no haberse encontrado patente previa a su modelo, hasta ahora, cuando se ha restituido a Cervera tan importante honor a nivel mundial). Una vez más, fueron los medios extranjeros los que se hicieron eco del asunto, mientras en España se comentaba de pasada. Julio Cervera fue reconocido justamente como el padre de la comunicación sin hilos. Este militar y científico español, experto en diseño de tranvías, además profetizó la "invasión" marroquí de la Isla Perejil. Murió en 1929.


LA CALCULADORA DIGITAL


Uno de nuestros inventores más importantes, Leonardo Torres Quevedo, fue el padre de las calculadoras digitales (y de otros tantos aparatos digitales, casi mágicos para la época, como el puntero láser o la máquina de escribir de Torres-Quevedo). Realizaba los cálculos de forma autónoma (algunos de ellos bastante complejos). Todas las calculadoras científicas posteriores descienden del invento de Torres Quevedo, uno de los grandes matemáticos y científicos de la historia. Además, en la misma época inventó el Telekino, el primer sistema de control mecánico a distancia; Otro radio control (el primer mando a distancia); la máquina de escribir; el puntero láser; un modelo de dirigible semirígido; y el teleférico.

EL LARINGOSCOPIO


Manuel Vicente Patricio Rodríguez Sitches (que así de extravagante era su verdadero nombre, aunque se le conocería como Manuel Vicente García), fue un famoso cantante de ópera español del siglo XIX. Sin embargo, su mayor aportación fue la de la invención del laringoscopio, diseñado tras unos geniales estudios que realizó sobre la anatomía de la laringe humana (estudiando la suya propia con un espejo de dentista). El médico alemán Johann Czermak no dejó pasar de largo esta invención y lo introdujo en la práctica de la medicina.


EL ARCABUZ


El arcabuz fue el primer "cañón portátil", y apareció en 1450, como un arma revolucionaria diseñada para los Tercios Españoles (siempre siendo usada con una defensa de picas). El nombre tiene un origen holandés y alemán. Este iría siendo mejorado hasta la creación del mosquete. La combinación de arcabuceros y piqueros dentro de los tercios españoles marcó la forma de hacer la guerra en Europa durante los siglos XV y XVI.

http://severlasalreves-palindromos.blogspot.com/

1 comentario:

Picalcan dijo...

Y la siesta, coño.