miércoles, 30 de septiembre de 2009

CHISTES MEDICOS

Hay personas para las que visitar al médico es un auténtico suplicio, y tienen verdadero pánico a entrar en la consulta del doctor de turno. Para quitar ese miedo a quien pueda sufrirlo, vamos a reirnos un poco con chistes que le quiten ese rigor y seriedad que tiene esta profesión.

El Hipocondríaco

Un hipocondríaco va al médico y le pregunta:
-Doctor, mi mujer me traicionó hace una semana y aún no me han salido los cuernos. ¿Será falta de calcio?


Un diagnóstico rápido y claro puede tranquilizar al paciente.



Vasectomía

Un hombre va a ver al urólogo y le dice que quiere hacerse una vasectomía.
El doctor le dice que es una decisión muy importante, y que si lo había comentado con su esposa e hijos, y el señor le contesta que sí, que votaron 17 a 2.

Lo que dice el doctor

Una enfermera está empujando una camilla. El paciente está palidísimo, con cara de pánico total, y le pregunta casi llorando a la enfermera:
- Por favor, ¿me podría llevar a urgencias?
- Ya le he dicho antes que ¡¡NO!!. Si el doctor dice que va al depósito de cadáveres, usted va al depósito.

He aquí el correcto uso del condón para combatir el Sida.


El parte médico

Una vez en el hospital, un señor esperaba que saliera el doctor para saber cómo estaba su esposa. Al rato, salió y le dijo que estaba muy grave la señora, y que le iba a tener que dar de comer en la boca porque no podía mover las manos, le tendría que llevar al baño, le tendría que cambiar de ropa, bañarla, etc.
El marido se puso a llorar y el doctor agregó:
- ¡Era broma hombre, ya se murió!

La Plaquita

En el consultorio, el paciente le muestra a su médico los resultados de sus análisis. El médico los analiza con cara de preocupación y le dice el paciente:
- Vamos a tener que mandarle a hacer una plaquita...
- ¿De tórax, Doctor?
- Nooo .... de mármol.

Sobre todo hay que hacer que el enfermo confíe en su médico.




Lifting

Una francesa se lo hace estirar todo: la nariz, la piel de la cara, etc...
Finalmente, el cirujano le pregunta:
- ¿Desea la señora algo más?.
- Sí. Quisiera tener los ojos más grandes y expresivos.
- Nada más fácil, señora. Enfermera: traiga la cuenta, por favor.

Con el pediatra

Una mujer lleva a un bebé recién nacido al doctor. La enfermera los hace pasar al consultorio. Cuando el médico se presenta, examina al niño, lo mide, lo pesa y descubre que está por debajo del peso normal. Pregunta si lo alimenta con biberón o con pecho materno.
- Pecho materno -, responde la señora.
- Por favor señora -dice el doctor- descúbrase los pechos.
- La mujer obedece, y el médico toca, aprieta, palpa y oprime ambos pechos, en un examen detallado. Luego le indica a la señora que se cubra y le dice:
- Con razón el niño pesa poco señora, usted no tiene leche.
- Ya lo se. Soy su abuela, ¡¡¡pero estoy tan contenta de haber venido!!!

Y sobre todo, estar siempre preparado para lo peor.




El Odontólogo

Una anciana va su odontólogo y le dice:
- Vengo a que me saque los dientes...
- Pero señora, si Ud. no tiene dientes.
- Si doctor; acabo de tragármelos.

Y si eres médico, ten a tu mascota bien encerrada; o por lo menos, bien alimentada.




Ahora otros cuantos chistes cortitos, pero muy buenos.

En la consulta dice el doctor:
- Me temo que tiene usted la enfermedad de Tuner.
- ¿Y eso es grave doctor?.
- Todavía no lo sabemos Sr. Tuner.


- Desnúdese.
- Pero doctor, es que me da vergüenza.
- Tranquila mujer, apagaré la luz.
- Está bien ... ¿Y dónde pongo la ropa doctor?.
- Aquí junto a la mía.


- Doctor, entonces ¿no hay más remedio que operarme?
- Desde luego.
- Pero si no tengo nada!!
- Mejor, así será más fácil la operación.


- Doctor, es que no me decido a operarme.
- ¿Por que?
- Es que es una operación carísima.
- Y a usted qué más le da, ¡¡si la van a pagar sus herederos!!


- Doctor, mi hija no se encuentra bien.
- Dígame, ¿su hija esputa y excrementa?.
- Mi hija es puta, pero no escarmienta.


- Doctor, no puedo dormir. Si me echo del lado izquierdo se me sube el hígado, y si me echo del derecho se me sube el riñón.
- Pues, acuéstese boca arriba.
- Entonces se me sube mi marido.


- Doctor, me tiemblan mucho las manos.
- ¿No será que bebe demasiado alcohol?.
- Qué va, ¡¡ si lo derramo casi todo!!


- Veo que hoy tose usted mejor.
- Sí doctor, es que he estado toda la noche entrenándome.


- Doctor, tengo molestias en los gitanales.
- ¿En los gitanales? Querrá usted decir en los genitales.
- No sé, doctor, yo como los veo morenos y con el pelo rizado...


- Doctor, mi marido ya no es lo que era. ¿Puede usted hacer algo para dejármelo como un toro?.
- Por supuesto, desnúdese y empezamos por los cuernos.


- Hay que hacerle un análisis de orina, heces y semen.
- Pues tome usted los calzoncillos, que tengo mucha prisa.


- Doctor, ¿cuánto tiempo me queda de vida?.
- ... 5, ... 4, ... 3, ... 2, .


- Lo siento, le queda poco tiempo de vida, tendrá usted que dejar el alcohol, el tabaco y el sexo. -¿Y así viviré más doctor?
-No, pero se le harán los días más largos.


- Doctor, ¿cómo ha ido la operación de mi mujer?.
- ¿Operación? Pero, ¿no era una autopsia?.


- Doctor, vengo a que me osculte.
- Ráspido, en el arsmario.


- Doctor, tengo complejo de fea.
- De complejo nada.


- Doctor, tengo diarrea mental.
- ¿Y eso?
- Pues, verá usted, cada idea que tengo la cago.


- Su mujer está en las últimas.
- ¿De su enfermedad?
- No de las listas de espera.


- Doctor, ¿qué puedo hacer para que este año mi mujer no se quede embarazada en vacaciones?
- Llévesela con usted.


En un chequeo médico de empresa:
- Desnúdese señorita.
- ¿Otra vez? Si otro colega suyo me ha reconocido hace cinco minutos y me ha dicho que estoy estupenda.
- A mí también me lo ha dicho, por eso quiero comprobarlo.


http://severlasalreves-palindromos.blogspot.com/

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