sábado, 10 de octubre de 2009

VEINTE CONSEJOS PARA SER UN MEDICO PERFECTO

Quizá algun@ de vosotr@s habréis soñado con haber sido médico algún día, o a lo mejor estáis estudiando para serlo; en cualquier caso, sirvan estos consejos para que lleguéis a ser un médico perfecto. Si alguien de los que lee esto es médico, que tenga un poquito de sentido del humor, todo es un poco exagerado, es broma.

1. Sólo ofrezca turnos con dos meses y medio de anticipación.

2. Atienda a cada paciente tres o cuatro horas después de que fue citado.

3. Trate de mantener su consultorio atiborrado de gente de pie, lo que se logra poniendo la menor cantidad de sillas posible, y tratando de que todas las sillas estén bastante descuajeringadas, hundidas y temblequeantes.

4. Si la consulta con cada paciente se hace corta, intente estirarla, aunque sea comentando su afición por la pesca del surubí.

5. No deje nunca de recetar muchos medicamentos distintos para que el paciente se acuerde de usted todo el día al tener que tomar las gotas de las 11 horas, la cápsula de mediodía, el hjarabe de las 15 hs., la pastilla de las 17 hs., nuevamente las gotas a la tarde y el comprimido antes de irse a dormir.

6. Llene la pared de diplomas, aunque sea, prestados.

7. Decore el consultorio con cuadros a carbonilla de madres despeinadas con hijos chorreando mocos o, en su defecto, un grabado con el retrato de un payaso llorando. También se aceptan copias de serigrafías de Castagnino.

8. Ponga un toque de vida en la sala de espera: ya sea un potus lánguido en tierra reseca, al que le queda sólo una hoja empecinada en resistir, un mono florero chino con rosas de plástico, o una pecera de aguas verdosas con peces anémicos que giran aburridísimos.

9. Dele instrucciones a su secretaria para que incomode lo más posible a los pacientes obligándolos a esperar delante del escritorio dos horas hasta que encuentre su ficha, pidiéndole tres veces seguidas el carnet, haciéndolo firmar tres comprobantes en distintas oportunidades, pidiéndole que no cierra la puerta al entrar, que la cierre al salir, y que le abra la puerta a los que están tocando el timbre.

10. Haga pasar a pacientes colados sin turnos para exasperar a los que esperaban de antes, e invente excusas tales como "era una emergencia".

11. Deje que el visitador médico se coma los codos de impaciencia delante de los pacientes que reugan que no llegue entrar con su maletín cargado de muestras.

12. Arránquele todas las tapas a las revistas del revistero y procure que ninguna sea posterior a agosto del año 1998.

13. Nunca use luz cálida si puede evitarlo. Los tubos fluorescentes son democráticos y gastan menos electricidad.

14. Llene el consultorio de objetos de vidrio y aparatos metálicos que impresionen al paciente y que le impidan moverse un metro sin arriesgarse a tirar algún frasco, estetoscopio o tubo de oxígeno al piso.

15. Trate de que el biombo detrás del cual el paciente se cambia sea inestable y demasiado corto.

16. Siempre deje que quede la duda y la ambigüedad cuando diga "Desvístase", como para que el paciente se muera de vergüenza antes de preguntar si se saca todo, o sólo lo de arriba, o sólo lo de abajo.

17. Nunca explique los resultados de los análisis al paciente: anótelos en la ficha silenciosamente para darle a entender que los compopnentes de su sangre y su orina son secreto de Estado.

18. Trate a las pacientes mujeres de manera infantil, dígales “Mamita, a ver si nos desvestimos”. Esto la hace sentir estúpidas y usted conserva intacto todo el poder.

19. Jamás le de a una paciente la mínima idea de lo que es un parto: dígale que usted es el que manda y que al chico usted lo va sacar por donde se le ocurra. Explicándole algo podría correr el riesgo de que ella se entere de que no se justifica hacer una cesárea.

20. Frunza la nariz y ponga los ojos en blanco cada vez que su paciente comente las indicaciones que le dieron otros especialistas, y diga "todo eso no sirve para nada", para que al paciente le quede claro que Dios tiene un ayudante de confianza, y que ese ayudante es usted.


http://severlasalreves-palindromos.blogspot.com/

1 comentario:

Alejandra dijo...

Jajaja, e escuchado los siguientes apodos a las mujeres: mamita, chaparrita, pacientita, madresita, abuelita; Con los hombres solo les e escuchado:¨joven¨(que falta de ingenio, ¿existe algo como, papasito, chaparrito o papito?)