martes, 6 de diciembre de 2011

ACLARACIONES LINGÜISTICAS Y ALGUN GAZAPO MUSICAL

Aunque parezca mentira, hay palabras que pueden parecernos que están mal escritas o pronunciadas, y sin embargo la Real Academia Española de la Lengua las admite. Para que no caigáis en el error de reiros de alguien que suelta algunas de estas palabras cuando habla, como a mí me ha pasado alguna vez, os traigo algunos de esos vocablos admitidos y otros que, aunque creamos que están recogidos en el diccionario, aún no han sido reconocidos.

Por ejemplo, está bien dicho "agora" por ahora; como también lo está "cuadriplicar" por cuadruplicar o "pilotar" por pilotear. Si oís a alguien decir "murciégalo" para hablar de ese mamífero que vuela al que conocemos por murciélago, no está cometiendo ningún error. Un vagabundo también por ser llamado "vagamundo". Exagonal lo podemos escribir con hache o sin ella, las dos formas son correctas.
También hay palabras con varias acepciones que tienen definiciones contrarias. Por ejemplo, "huésped" tiene cinco acepciones; la primera "persona alojada en casa ajena", la cuarta "mesonero o amo de posada" y la quinta "persona que aloja en su casa a otra". O sea, que el dueño o mesonero y su visita son huéspedes el uno del otro.
Con los participios también ocurren cosas curiosas. Bendecir y su contrario, maldecir, tienen dos formas, una regular y otra irregular de participio, que son bendito y bendecido, maldito y maldecido. El problema es saber cuándo emplear una forma y cuándo la otra: bendecido y maldecido se usan por lo general en la formación de los tiempos compuestos (“lo ha bendecido la suerte”, “lo ha maldecido una bruja”); en tanto que bendito y maldito se utilizan como adjetivos (“agua bendita”, “hombre maldito”).
Pero con el verbo romper y sus compuestos, pasa algo extraño: aunque su participio es roto y no rompido, corromper -que es el compuesto de romper- tiene como participio regular a “corrompido”, y como irregular, a “corrupto”, este último derivado de “ruptus”, que es la raíz latina de roto.
Normalmente, en castellano el diminutivo rebaja el significado del vocablo del que deriva: “cosita” es menos que cosa; “perrito” es más chico que perro. Pero en algunos casos, lo aumenta: “Está clarito” significa más que claro; y “tempranito” es más que temprano.
A veces, el no conocer el idioma, puede llegar a tomar decisiones equivocadas. Así, “huebos” o “uebos” no son formas incorrectas de “huevos”, pero una vez un juez lo creyó así y querelló por desacato a un abogado porque entendió que éste había dicho que la sentencia que acababa de dictar debía ser revocada “por huevos”, por ser una “huevada”. El abogado negó haber sido irrespetuoso y puntualizó que lo que él había dicho era que debía ser revocada “por uebos”, así, sin hache y con be, que significa “necesidad” o “cosa necesaria”. En efecto, se trata de un arcaísmo latino que se encuentra en el castellano antiguo, en frases como “uebos me es”, que significa “es mi necesidad”, pero que en el Poema del Mio Cid figura escrito con hache: “nos huebos avemos en todo de ganar algo” (nosotros necesitamos tener alguna ganancia en todo).
Con los acentos ocurren también cosas curiosas. Así, el Diccionario de la Real Academia Española, admite período o periodo, élite o elite, guión o guion, ícono o icono, fútbol o futbol, píxel o pixel, chófer o chofer, zodíaco o zodiaco, cóctel o coctel, austríaco o austriaco, médula o medula. Sin embargo, algunas palabras pueden tener significados distintos si llevan o no acento. “Ole” en vez de “olé”, puede resultar en cosas diferentes: ole es un baile andaluz y olé –que también se admite sin acento- es una voz para animar o aplaudir.
Algunos consejos: las disculpas no se piden, se ofrecen; hay que decir “fue elegido” y no “electo”, que se usa sólo como adjetivo (presidente electo); los puestos no se detentan (salvo que sea de manera ilegítima) ni se ostentan, se ejercen; y los pozos con petróleo son petrolíferos, no petroleros.
El signo ortográfico que indica la supresión de una letra se llama “apóstrofo” y no “apóstrofe”, una figura que consiste en dirigir la palabra a otro con vehemencia y en segunda persona, del tipo “te digo que te calles”.
En muchas ocasiones muchos se preguntan que hacen nuestros animales en invierno. Para los que como yo en algún momento se han hecho esta pregunta, aquí os doy el dato. De las dos maneras está bien dicho, la definición invernar o hibernar se aplica a pasar el invierno, la diferencia es que invernar es pasar el invierno pero despierto, con la diferencia a hibernar que es pasar la misma temporada pero dormido.

De todas formas, y por si os sirve de consuelo, no os preocupéis mucho porque hasta los cantantes más famosos también cometen errores lingüísticos. Fijaos por ejemplo en la letra de la canción de Mecano "La fuerza del destino", donde dice "y tú contestastes" que no, debería decir "y tú contestaste que no". Por si os ha quedado alguna duda, después de la letra podéis ver un vídeo de la canción en la que aparece un jovencísima y guapa Penélope Cruz, y en la que se oye ese error.

Nos vimos tres o cuatro veces
por toda la ciudad.
Una noche en el bar del Oro
me decidí atacar.
Tú me dijiste diecinueve
no quise desconfiar,
pero es que ni mucho ni poco
no vi de dónde agarrar.
Y nos metimos en el coche
mi amigo, tu amiga, tú y yo,
te dije nena dame un beso,
y tú contestastes que no.
Empezamos mal y yo creía
que este era un buen plan.
Aquella noche fue un desastre,
no me comí un colín;
éstas son sólo un par de estrechas,
nos fuimos a dormir.
Pero la fuerza del destino
nos hizo repetir,
dos cines y un par de conciertos
y empezamos a salir.
No sé esa cara tan rara,
un ojo aquí un diente allá;
o el cuerpecillo de gitana,
mujer a medio terminar.
Y nos metimos en el coche
mi amigo, tu amiga tú y yo,
te dije nena dame un beso,
y tú contestastes que no.
Empezamos mal y yo creía
que este era un buen plan.
Y desde entonces hasta ahora,
el juego del amor
nos tuvo tres años jugando,
luego nos separó.
Pero la fuerza del destino
nos hizo repetir,
que si el invierno viene frío
quiero estar junto de ti.



Otra canción en la que he detectado otro error lingüístico es la de Manolo García, "Sobre el oscuro abismo en que te meces". Y además, aparece en el mismísimo estribillo, cuando dice "sobre el oscuro abismo en que me mezco" en realidad la forma correcta sería decir "sobre el oscuro abismo en que me mezo", que es la formma correcta del verbo mecer. Os dejo con la letra de la canción y un vídeo para ilustrar este error musical.

En los talles de las mujeres te complaces,
en cuadros antiguos y en herrumbrosas llaves,
en el pasar sereno del cometa,
en el cajón secreto de tu armario,
en la luz brillante de las olas,
en el oscuro abismo en que te meces.

De palabras viejas y antiguos verbos,
como el vino viejo que bebes,
es tu aroma seco de una vida larga.

Sobre el oscuro abismo en que te meces,
sobre el oscuro abismo en que me mezco. (BIS*)

Junto a las acacias de la orilla,
de flores te disfrazas,
y como si todo fuese cierto,
te miras en el miedo.

Florecen las malvalocas
en la selva de tu pelo
mientras te bebes los días
como azúcar-caramelo.

Al refresco de lima,
al refresco salvaje,
que la vida se enreda
como bolo de encaje.

Florecen las primaveras
de risas y de aguaceros
como florecen los campos
de la tierra que más quiero.

A tu lado, mi vida
va pasando discreta
entre los naranjos
que yo tengo en mi vega.

En los talles de las mujeres te complaces,
en cuadros antiguos y en las herrumbrosas llaves,
en el pasar sereno del cometa,
en el cajón secreto de tu armario.

De palabras viejas y de antiguos verbos,
como ese vino viejo que bebes,
es tu aroma seco de una vida larga,
es tu aroma en la vibrante luz de las olas.

Sobre el oscuro abismo en que te meces,
sobre el oscuro abismo en que me mezco. (BIS*)



http://severlasalreves-palindromos.blogspot.com/

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