miércoles, 18 de abril de 2012

CURIOSIDADES MEDICAS HISTORICAS

El mundo de la medicina es un mundo sorprendente; pero lo realmente sorprendente, son algunas curiosidades históricas que han podido incluso ser la base de la actual medicina. Aquí tenéis algunas de estas curiosidades.


Un ciudadano canadiense conocido sólo como George fue, probablemente, la primera persona en practicarse a sí mismo una lobotomía, operación que consiste en cortar ciertas fibras del lóbulo frontal del cerebro. Deprimido por padecer una manía obsesiva que le hacía comprobar continuamente si las cosas estaban en su sitio, las ventanas cerradas y su cartera en el bolsillo, decidió suicidarse disparándose un tiro en la boca. La bala no le mató, pero penetró en el lóbulo frontal izquierdo de su cerebro. Cuando se recuperó de la herida, estaba en posesión de todas sus facultades mentales, y curado de su obsesión.

Antes del descubrimiento de la anestesia en 1842, los médicos intentaban narcotizar por diversos medios a los pacientes que debían operar. Semiasfixiarlos, emborracharlos, congelar la parte del cuerpo que debían intervenir, o hacerles inhalar los humos de plantas narcóticas quemadas eran los procedimientos más comunes. Claro que, en esos mismos tiempos anteriores a la anestesia, la reputación de los cirujanos venía dada por la rapidez y destreza con que manejaban el escalpelo. En el siglo XVIII, el doctor William Cheselden, del Hospital Santo Tomás de Londres, tardaba menos de un minuto en cortar, meter el dedo y extraer una piedra de la vejiga urinaria de un paciente. Más tarde, en el siglo XIX, el doctor, Robert Liston, del University College, se hizo famoso por el tiempo que tardaba en amputar una pierna: menos de 30 segundos.

Para controlar la natalidad en el antiguo Egipto, mezclaban excrementos de cocodrilo con una pasta especial, e insertaban la mezcla en la vagina de la mujer, donde impedía el paso del esperma.

El hachís era prescrito en China, en el siglo XXVIII a. de C., como remedio contra la malaria y la falta de memoria.

En la antigua Babilonia, si un médico mataba accidentalmente a su paciente, se le condenaba a la amputación de ambas manos. Cuando el paciente era un esclavo, al galeno no le pasaba nada... pero estaba obligado a compensar al amo con un esclavo nuevo.

Además de como explosivo, la nitroglicerina también se utilizaba ya en el siglo XIX como un vasodilatador para curar la angina de pecho.

El cáncer también era frecuente en la prehistoria, según una investigación de los antropólogos alemanes Michael Schultz, de Gotinga, y Alfred Czarnetzki, de Tübingen. De los 80 esqueletos estudiados del cementerio prehistórico de Viesenhäuser Hof, próximo a Stuttgart, uno de cada cinco difuntos presentaba huellas de tumores malignos.

John Hunter, cirujano del rey Jorge III y uno de los más destacados médicos de su tiempo, fue pionero en la cirugía de los trasplantes, al implantar el diente de una persona en la cresta de un gallo. Hunter murió a causa de los experimentos realizados consigo mismo.

La artritis reumatoide, una enfermedad degenerativa que apareció en Europa hacia el año 1800, fue importada del Nuevo Mundo por los primeros comerciantes. Así lo confirman los restos de unos 5.000 años de edad, desenterrados recientemente en Alabama, Estados Unidos, con señales de dicha enfermedad.

Unos papiros egipcios hallados por dos arqueólogos revelaban la existencia de más de 700 medicamentos diferentes en aquella civilización.

A principios del siglo XIX, Francia importaba anualmente entre 30 y 40 millones de sanguijuelas. Estas eran utilizadas por los médicos para eliminar la sangre de las mordeduras de serpiente, y también como anticoagulante en cirugía plástica y de reimplantación de extremidades semiamputadas. A causa de la demanda, estos chupadores de sangre llegaron a estar en verdadero peligro de extinción.

Hasta finales del siglo XIX, para saber si una persona era diabética, los médicos probaban la orina o la vertían en las proximidades de un hormiguero, con objeto de ver si el dulce atraía a los golosos insectos.

La cocaína fue utilizada medicinalmente por primera vez por el oftalmólogo Karl Koller, de Viena, para anestesiar el ojo de un paciente afectado de glaucoma, en 1884.

Para curar la locura, los médicos babilonios recetaban al enfermo la hoguera o el entierro vivo, sistemas que acababan con la enfermedad de raíz.

La primera cesárea en la historia fue practicada a Elizabeth Alespachin en el año 1500 por su marido Nufer, un castrador de cerdos del poblado suizo de Turgovia.



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