domingo, 8 de julio de 2012

FRONTERAS CURIOSAS

Las fronteras que marcan los límites entre dos países pueden parecer algo prosaico, y más si son algunas de las de Estados Unidos o Africa que son una simple línea recta. Pero hay otras fronteras que son muy peculiares, fronteras que por algún hecho histórico resultan muy curiosas. Hoy os traigo algunas de estas fronteras tan especiales que a lo mejor puede que os sorprendan.


CIUDAD DE BAARLE

Baarle es un único pueblo dividido en dos nacionalidades. Está formado por la localidad holandesa de Baarle Nassau y la belga de Baarle Hertog, y lo componen veinte exclaves belgas en territorio holandés, pero también siete exclaves holandeses dentro de los exclaves belgas, lo que lo convierte en una de las zonas fronterizas más complejas del mundo.



El origen histórico de tan complicados límites se encuentra en el medievo, cuando los territorios belga y holandés estaban fragmentados en pequeños estados feudales. A lo largo de varios siglos el territorio que ahora ocupan los dos Baarle cambió de manos en varias ocasiones, formándose los exclaves que los componen actualmente, sin que en ningún momento, por diversas razones, se eliminaran.


Así, tras la Paz de Westfalia de 1648, se decidió que la parte de Baarle que correspondía al ducado de Nassau perteneciera a las Provincias Unidas, mientras que la parte que correspondía al Barón de Breda fuera entregada a los Países Bajos Españoles. Así, los exclaves continuaron existiendo.
En 1785 una comisión de las Provincias Unidas (que ocupaban el actual territorio del Benelux más algunas franjas alemanas y francesas) se encargó de estudiar posibles intercambios de territorio para eliminar los exclaves, pero las protestas por parte de Baarle Hertog retrasaron el estudio, hasta que todo el territorio fue incorporado al Primer Imperio Francés.


En 1815 Napoleón Bonaparte es nombrado emperador de la Isla de Elba (que ya es mala leche), y los territorios del Benelux pasan a ser parte del Reino Unido de los Países Bajos. Los dos Baarle forman parte de un único Estado, y éste considera que lo lógico es que ambos se conviertan en una única unidad municipal. El problema surge porque Baarle Hertog pertenece a la provincia de Amberes, mientras que Baarle-Nassau es parte de la provincia de Brabante del Norte. Por lo tanto, se hace necesaria una rectificación de los límites provinciales ratificada por ambas provincias. Brabante del Norte acepta las nuevas condiciones en julio de 1830, mientras que Amberes prevé ratificar el nuevo límite provincial en septiembre de ese año. Pero, y así de curiosa es la Historia, el 25 de agosto estalla la revolución en Bruselas, que se extiende rápidamente por todo el país, y que culmina con la independencia de Bélgica, por lo que la aprobación de los nuevos límites por parte de Amberes quedó suspendida.


Así pues, los exclaves de Baarle siguieron existiendo. Los Países bajos no reconocieron a Bélgica hasta 1839; y en 1843 el tratado de Maastricht trata de delimitar las fronteras definitivas entre ambos países. Sin embargo, fue imposible llegar a un acuerdo sobre el trazado de la frontera en Baarle, por lo que se procedió a determinar la nacionalidad de cada una de las 5725 parcelas de terreno correspondientes a ambos municipios, Baarle-Hertog y Baarle-Nassu. Así se formó la veintena de exclaves belgas en Holanda, y también se formaron los exclaves holandeses dentro de los exclaves belgas (rodeados a su vez por territorio holandés, todo ello a cinco kilómetros de la frontera con Bélgica). En total, son 22 exclaves belgas en Holanda (denominados H-1 al H-22), un exclave holandés en Bélgica, y siete exclaves holandeses dentro de los enclaves belgas en Holanda (del N-1 al N-8). Un show. El más pequeño de los enclaves (el H-22) tiene poco más de 2.000 metros cuadrados, y desde 1995 se encuentra en disputa entre ambos países. Los enclaves H-1 y H-2 se cruzan en un sólo punto, uno de los escasísimos cruces de cuatro fronteras del planeta.
El pueblo, como es lógico, tiene dos ayuntamientos, dos comisarías de policía, dos servicios de bomberos, dos códigos postales, y así, ad infinitum. Todo ello para un total de menos de 8.000 personas entre las dos localidades. Al estar dividido entre dos países, las leyes de uno no son de aplicación en el otro, incluidas, por ejemplo, las leyes sobre horarios comerciales. Por lo que, según cuentan, al llegar determinada hora, los clientes de los restaurantes tenían que pasar sus mesas de la parte holandesa a la belga.


El tema del pago de impuestos también es curioso. Se considera que uno vive en un país o en otro teniendo en cuenta en cual de los dos países está situada la puerta de entrada al edificio, independientemente de si éste está dividido o no. Por lo tanto, es posible aprovechar una legislación favorable del país vecino simplemente trasladando la puerta de entrada unos metros a un lado o al otro de la frontera.
Todo el pueblo está recorrido de parte a parte con marcadores fronterizos a lo largo de las calles, las aceras e incluso las paredes de los edificios. Hasta en el interior de algunos negocios que se ven cruzados por la frontera está señalizada la parte belga y la parte holandesa. Las placas de los números de las calles muestran una pequeña bandera del país al que oficialmente pertenecen. Baarle es una atracción turística por su curiosísima idiosincrasia local, y, lógicamente, ambos ayuntamientos intentan sacar partido de ello.


EL DISTRITO DE COOCH-BEHAR

Este distrito se encuentra entre Blangladesh y la India. Y luego otra vez en Bangladesh. Y luego otra vez en la India.
La frontera se compone de un total de 102 enclaves indios que están en territorio de Bangladesh… y a la vez 71 enclaves de Blangladesh que pertenecen a la India. Si paseas por la zona estarás cruzando la frontera una y otra vez: hay incluso fronteras dentro de fronteras dentro de fronteras.


La causa de estos curiosos límites tienen su origen en las consabidas luchas de lindes entre reyes de hace varios siglos que llevaban a conquistar territorios dentro de otros territorios. Y cuando Bangladesh se independizó de la India en 1947, se conservaron aquellos antiguos tratados.



Eso sí, parece que, en breve, se va a firmar un acuerdo para solucionar este sinsentido, creando una frontera normal y dejando que sus habitantes elijan su nacionalidad al gusto.


LA CIUDAD AMERICANA QUE ESTA EN CANADA

La pequeña ciudad de Angle Township se encuentra en territorio americano, ya que el Mississippi se introducía en territorio canadiense en algunas millas por el noreste. Por lo tanto, para llegar a esa ciudad hay que atravesar territorio canadiense.


Cuando los EEUU se independizaron y firmaron el tratado, permitieron a los europeos conservar la zona que quedaba por encima del Mississipi. El curso del río estaba mal cartografiado y dicha ciudad quedó en territorio del país del norte. Para salir del pueblo, los ciudadanos tienen que informar a las autoridades canadienses.


ISLAS DE LA GUERRA FRIA DONDE PUEDES VER EL FUTURO

En el Estrecho de Bering se encuentra una isla que pertenece a los EE.UU., la Pequeña Diomede. La otra isla, la Gran Diomede, es de los rusos. Además de la frontera política, también existe una temporal: un huso horario pasa justo por el mar entre las dos islas, con lo cual al mirar a la otra…¡puedes ver una hora en el futuro!


¿Cuál es el origen de esta curiosa frontera? En 1867 los EE.UU. compraron Alaska a los rusos y establecieron estas islas como frontera.



EL TERRITORIO QUE NINGUN PAIS QUIERE


En la frontera entre Egipto y Sudán se encuentra Bir Tawil, un territorio que ninguno de los dos quiere. La frontera se halla en una zona no reclamada por ninguna nación. Sigue más o menos el paralelo 22. Se trata de un pedazo de tierra infértil y sin valor, y cada país afirma que esa zona pertenece a su vecino. ¡Nadie quiere hacerse cargo de ese terreno!


El origen de estos limites se trazó en dos ocasiones: una primera versión en 1899 y otra en 1902. Y así se quedó.


http://severlasalreves-palindromos.blogspot.com/

No hay comentarios: