miércoles, 17 de abril de 2013

CURIOSIDADES SOBRE EL ESPIONAJE

El mundo del espionaje, es un mundo muy desconocido; claro está, si fuera conocido, ya no sería espionaje, los tendríamos controlados. Por eso, por tratarse de un mundo del que no conocemos muchos aspectos, os dejo con algunas curiosidades que seguramente desconocíais.


El gato espía.

Entre los años 1961 y 1966 la CIA desarrolló un proyecto que consistía en interceptar conversaciones implantando mediante cirugía un micrófono en las entrañas del gato y una antena en su cola.
Así describió el proyecto un ex oficial de la CIA (Víctor Marchetti) al periódico británico “The Telegraph”:  "Ellos hacían un tajo y abrían el gato, colocaban baterías en él y las conectaban. La cola era usada como antena. Crearon una monstruosidad”.
En 1966 se puso en práctica por primera (y última) vez tras haber entrenado durante cinco años a un gato para una misión de escucha a unos espías soviéticos en territorio norteamericano.
A los pocos minutos de soltar al gato, mientras el pobre animal se dirigía hacia los espías... ¡fue atropellado por un taxi!, muriendo de forma instantánea.
Meses más tarde, la CIA canceló el proyecto ante los elevados costes que presentaba y los riesgos que entrañaba la puesta en práctica de la misión.


Mensajes en la calva.

Cuando este espía fue capturado durante la Segunda Guerra Mundial no se encontró ninguna evidencia para incriminarle hasta que se le afeitó la cabeza. Entonces se descubrió un mensaje escrito en su calva. El espía había aplicado generosamente un tónico para acelerar el crecimiento y engrosamiento del cabello.


El bebe espía.

Según cuentan las crónicas de la época, el espía francés Richebourg (1768 –1858), que prestó importantes servicios durante la revolución Francesa, medía solo 58 centímetros.
Por ello, era totalmente rasurado y se infiltraba entre las líneas enemigas en brazos de una colaboradora, disfrazado de bebé, con su biberón y todo bajo la manta que le cubría.
Otras veces Richebourg era dejado en su carrito al lado de oficiales o guardias bajo la excusa de cuidarlo unos momentos mientras se iba a hacer un recado. El diminuto espía trataría entonces de captar alguna información de interés entre las charlas de los oficiales.
Richebourg murió en Paris en 1858 a los 90 años de edad.


Códigos secretos en peine y cepillo de dientes.

El cepillo de dientes y el peine han sido elementos sospechosos para las fuerzas de lucha contra el espionaje. Y sus razones son fundadas, pues como podéis comprobar en la siguiente foto, las marcas de un código aparecen claramente en los dientes del peine, y también, aunque no tan claramente, en la parte posterior del cepillo.



La aceituna con micrófono dentro del Martini.
 
Este curioso mecanismo de escucha fue creado por los servicios de inteligencia norteamericana durante los años 60. En principio fue creado para ser utilizado en bares de Moscú, pero pronto fue descartado al percatarse que el líquido desviaba las ondas sonoras. Consistía en una aceituna de plástico (la fotografía muestra la sección transversal) con un dispositivo de envío y una antena a modo de palillo de dientes.



Tabaco con transmisor.
 
Quizá un poco previsible, pero en su día fue una innovación. Este paquete de tabaco, que muestra los extremos de los cigarrillos auténticos, oculta en su interior un transmisor.
 


Cámara y micrófono "miniaturas".

Aquí podéis ver cómo era hace muchos años una cámara oculta en un bolso.


Sistema de escucha conectado a la cintura y con una “pequeña” batería sujeta en la pierna.
La miniaturización estaba limitada por la batería, que debería ser lo suficientemente grande para adecuar el alcance y el tiempo de funcionamiento del dispositivo.



http://severlasalreves-palindromos.blogspot.com/